lunes, 11 de agosto de 2014

La probabilidad estadística del amor a primera vista...

Muy buenas a todos. Antes que nada disculparme por mi tardanza… sé que dije que volvería de mis vacaciones la semana pasada, pero la semana llegó, y yo no pude pararme ni un segundo a escribir, así que las alargué un poco más, sin avisar, y por ello, pido a todos que me disculpéis.

Eso sí, aquí estoy de nuevo para seguir con mis interminables reseñas sobre frikadas varias, con ganas renovadas, y mil y una cosas nuevas que os hagan disfrutar (o eso espero).

Hoy, para celebrar la vuelta de las vacaciones, y el comienzo de una maravillosa semana (aunque yo esté hecha polvo y esta tarde tenga que ir a trabajar), empezaremos por, como no, la reseña de un libro, y para ello, que mejor que un gran libro, que sirva de recomendación para las lecturas veraniegas de muchos, de esas que son rápidas, ligeras y maravillosas para degustar junto a la piscina o a la orilla del mar. Hoy os traigo la reseña de La probabilidad estadística del amor a primera vista, de Jennifer E. Smith.

“¿Desde cuándo son puntuales los aviones a la hora de despegar? Hadley ha llegado cuatro minutos tarde, lo que, bien pensado, no parece mucho: una pausa para la publicidad, el descanso entre dos clases, el tiempo que lleva calentar un plato precocinado en el microondas. Cuatro minutos no son nada. Cierra los ojos solo un instante y, cuando los vuelves a abrir, el avión ha desaparecido. Los caprichos del destino y as casualidades de la vida son el motor de esta conmovedora novela sobre lazos familiares, segundas oportunidades y primero amores. Desarrollada a lo largo de 24 horas, la historia de Hadley y Oliver nos convence de que el amor verdadero aparece en nuestras vidas cuando menos lo esperamos.”

 Hay libros que enamoran a primera vista, y con este título, y esta maravillosa portada, este no podía hacer otra cosa que esa, enamorarme a primer vista. Desde que lo descubrí en diversos blog por la red, tenía unas ganas locas de hacerme con él, y en cuanto lo vi en la librería, decidí que tenía que traérmelo a casa conmigo.

Fue cogerlo, empezarlo, y no poder soltarlo hasta que no lo terminé, porque la historia de Hadley, que en un principio parece una niña un poco tonta y algo caprichosa, a la que se le ha metido entre ceja y ceja, que su padre, poco más que es el demonio, y su prometida tiene que ser el anticristo, va tomando sentido y  a empezar a engancharte desde el momento en que Oliver aparece en escena, llegas a la conclusión de que merece la pena cada segundo que pases leyendo este libro.

La historia trascurre en un aeropuerto, seguido de unas horas en un avión (algo muy del verano… aunque no de mi verano) y concluyendo en la maravillosa ciudad de Londres (la cual espero conocer pronto), por lo que es, no solo ideal para un lectura veraniega, sino que es una maravillosa manera de pasar un par de horas, disfrutando de una magnífica historia, en la mejor compañía, y de la mejor manera del mundo.

Es un libro lleno de magia (sin tener nada que ver con ella), que hace que te enamores de cada una  de sus páginas, y sobre todo, de su protagonista masculino, porque, tenemos que reconocerlo, un hombre que va en un avión, que sabe que estás nerviosa, sentada a su lado, y que de repente, sin casi venir a cuento, te suelta “Los cúmulos son las mejores nubes de todas” sabes que va a ser un amor de persona.

No solo os recomiendo mucho la lectura, sino que os digo, de verdad de la buena, que bien merece la pena.

Un saludo desde mí Mundo Mundano, que se siente muy feliz por haber vuelto.   

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