lunes, 29 de septiembre de 2014

La Bella y la Bestia...

Muy buenas a todos. Siento mucho mí ausencia de estos días, pero lo cierto es que, la vuelta a la rutina después de las vacaciones, me ha costado más de lo que esperaba, la verdad. Ahora que creo que por fin he vuelto a “encontrar el ritmo”, vuelvo a estar presente, en cuerpo y alma, y espero que no me vuelva a dar un “chungo de los míos”, y no desaparezca de nuevo sin avisar. Gracias por seguir ahí pese a mis ausencias. Y ahora, al lio…  

Hace poco, por no decir nada de nada, volví a ver una película de esas que me llenó completamente, y entonces recordé que aún no os había hecho la reseña, así que nada, aquí estoy, para ponerme a ello y hablaros de las maravillas de una película que acaba de salir en dvd y bluray, pero de la cual yo tuve la suerte de poderla disfrutar en el cine, en pantalla grande. La película de la que os vengo a hablar no es otra que La Bella y la Bestia.

La historia de La Bella y la Bestia, es una de las que más me gustan (justo después de Peter Pan), y cuando descubrí que iban a estrenar una nueva versión, francesa, en este caso, con personas reales, yo sabía desde el primer momento que tenía que ir a verla, así que, así lo hice, y cuan fue mi sorpresa cuando vi que, no solo disfrutaba de la película enormemente, sino que, esta nueva revisión del cuento, se convertía rápidamente en una de mis adaptaciones favoritas, pese a que la elección de Eduardo Noriega como el villano, no me pareciera para nada creíble, y como mismo me pasara en la versión de Disney, la Bestia me pareciera muchísimo más atractivo siendo Bestia que príncipe.


Es cierto que Bella me resultó un tanto tonta al principio (no sé qué me pasa con las protagonistas femeninas últimamente, pero me parecen un tanto idiotas, las pobres), pero sí que me gustó como te muestran la historia de la joven, todo lo que la lleva a ser como es, y cómo es posible que llegue a convivir con esa Bestia que tanto miedo le inspira al principio, pero de la que acabará perdidamente enamorada al final.


La fotografía de la película es absolutamente impresionante, y no solo me refiero a los paisajes y ubicaciones elegidas para el transcurso de la misma, sino a las magníficas puestas en escena, con esas decoraciones y ese colorido, que hacen de la película, una experiencia realmente encantadora. Y los trajes de ella, son absolutamente una pasada indescriptiblemente bonitos. 





Espero que con todas estas maravillas que os he contado, os entra el gusanillo, y os apetezca verla, y si con esto aún no he logrado hacerlos desear verla, solo os diré que, aunque en esta versión no hay Ding Dong, ni Lumiére, ni la encantadora Señora Potts, sí que van a aparecer unos encantadores seres, que plagan el castillo, y que os harán enamorar desde el minuto uno en que aparezcan, os lo juro por Snopy ; )  

Bueno, con esto ya me despido, hasta el viernes, momento en el que prometo volver… de verdad de la buena… y traeros una nueva reseña.


Un saludo desde mí Mundo Mundano, donde la historia de la Bella y la Bestia, siempre ocupará un lugar preferente en mi corazón… 

lunes, 15 de septiembre de 2014

Otro día Ghibli...

Muy buenas a todos. Comenzamos una semanalita nueva, y aunque yo ahora mismo estoy de viaje, no quería faltar a mi cita de los lunes. Así que aquí estoy, con una reseñita un tanto especial, ya que es una reseña que va de cine, pero también va de animación japonesa, de esa que tanto me gusta, conocida como anime, aunque como ya he dicho, en esta ocasión, vengo a hablaros de cine, y como ya hice hace tiempo, como no me conformo con hablaros de una, os traigo  una triple reseña…

Aquí estoy hoy para hablaros sobre La princesa Mononoke, sobre Ponyo en el acantilado, sobre Susurros del corazón y sobre Haru en el reino de los gatos.






Lo primero es lo primero, y creo que es por ello que he de empezar por La princesa Mononoke, por eso de que es una película de 1997 y yo no la he visto hasta el 2014.


Ambientada en el Japón medieval, se centra en la lucha entre los guardianes sobrenaturales de un bosque y los humanos que necesitan sus recursos. Ashitaka, el último príncipe Emishi, sufre una herida durante una lucha contra el dios jabalí Nago, que había sufrido una maldición, y creyendo que ahora la maldición está dentro de él, decide viajar, por consejo de una de las ancianas del pueblo, hacia el oeste, con la intención de ir a la tierra natal de Nago y encontrar el lugar donde se originó la maldición, en busca de una cura.

La película me ha parecido una completa obra maestra, un poco larga, eso sí, pero absolutamente fantástica. Es una crítica fabulosa a la sociedad consumista y destructora, que se ha olvidado de que la naturaleza estaba aquí primero, y que debemos protegerla y cuidarla porque es nuestro bien más preciado.

Creo que no solo merece mucho la pena verla, sino que, aquellos que, como yo hasta hace poco, aun no la han visto, deberían estar buscándola ya mismo, para disfrutar de esta magnífica historia, que no solo merece la pena, sino que será una de esas obras indispensables en vuestra colección cinematográfica.

Dicho esto, creo que ha llegado el momento de pasar a Ponyo en el acantilado.


Un día, al bajar a jugar a la playa que está al lado de su casa, Sousuke se encuentra una niña-pez, a quien pone de nombre Ponyo. Se hacen muy amigos, pero el padre de Ponyo, Fujimoto, un hechicero de las profundidades del océano, no quiere que su hija viva entre los humanos, y se la lleva del lado de Sousuke de vuelta al mar. Ponyo, que ha decidido que quiere tener manos y pies, y vivir en la superficie con su amigo, decide volver al lado de Sousuke, aunque ello implique el desequilibrio del mundo.

Nada más comenzar esta película, ya me enamoré de ella, y no solo porque sea tan azul (sí, sé que el hecho de que en la película predomine el azul, con todo ese mar de por medio, no es una razón para decir que me haya gustado la película, pero ¿qué queréis? ME ENCANTA EL AZUL) La historia no solo me pareció enormemente tierna, sino que consiguió que me acordara un poco de la Sirenita, una de mis historias favoritas de pequeña, solo que sin el final de sal, sino con uno más feliz. Creo que esta es una de las historias más tiernas, probablemente porque sus protagonistas no son más que unos niños, y porque Ponyo es la cosa más tierna y adorable que te puedas imaginar nunca.

Es una preciosidad de película, totalmente recomendable para toda la familia, y que estoy segura de que os va a encantar.

Y ahora pasamos a Susurros del corazón y Haru en el reino de los gatos, y precisamente, de estas dos os vengo a hablar juntas, porque tienen una “especie de continuidad”, de la cual os hablaré a continuación.

Susurros del corazón es la historia de Shizuko, una adolescente aficionada a la lectura, que tiene como plan para las vacaciones, leer todos los libros que pueda de la biblioteca, y traducir canciones extranjeras. Para su sorpresa, sus planes dan un giro cuando descubre que hay un mismo nombre en las fichas de todos los libros que coge: Seiji Amasawa. Un día, en el tren, se encuentra con un gato misterioso que le llevará a la tienda donde trabaja el misterioso Seiji como aprendiz de lutier. Allí, este la anima a realizar su sueño de escribir, y desde ese momento, el único afán de Shizuku será el de escribir una fantástica historia donde El Barón, una peque figura de un gato, con chistera y bastón, será su máximo protagonista.


Creo que es una de las historias que más me ha cautivado de estudio Ghibli precisamente porque no tiene nada de fantástico. Esta cinta se aleja de todo lo que estaba acostumbrada con ellos, y se centra en la historia de una joven (una joven muy parecida a mí, que ama los libros por encima de todas las cosas), cuyo sueño es el de escribir, y estar con la persona amada, y aunque hay algunas imágenes de fantasía, estas, simplemente, pertenecen a la imaginación de Shizuku, y a su historia.

En mi opinión es una película realmente preciosa, que merece mucho la pena ver, y que espero que todos le deis una oportunidad, porque estoy segura que os va a encantar.


En cuanto a mi insistencia de que de Haru en el reino de los gatos debía ser la última película de la que os hablara, no es por otra cosa que porque, precisamente, después del estreno de Susurros del corazón, las escenas de fantasía, pertenecientes a la historia que Shizuku está “escribiendo” durante el desarrollo de la película, se hicieron tremendamente populares, y los aficionados reclamaron una película basada en su supuesta novela, que terminó siendo, precisamente Haru en el reino de los gatos.


Haru es una estudiante a la que le cuesta levantarse por las mañanas, por lo que suele llegar tarde a clase. En uno de sus multiples retrasos, encuentra a un gato, al que decide seguir sin pensarlo, y al que salvará la vida, lo que le llevará a ser secuestrada y llevada al reino de los gatos, donde, el rey de los gatos, decidirá casarla con su hijo, por haberle salvado la vida. Haru conocerá entonces al Baron Humbert von Gikkingen, una estatua con alma de gato, nacida de la dedicación del artesano que la creó, y dueño de la Oficina de Asuntos Gatunos. En cuanto conocer a Haru decide ayudarla, y junto a Muta, el gordo y cínico gato que ya conocimos también en Susurros del corazón, tratarán de liberar a Haru del “terrible destino” que le aguarda en el reino de los gatos.

Esta película tenía que gustarme a la fuerza, no solo la gran cantidad de gatos que salen en ella, sino porque el Baron es un personaje que se hace querer desde el minuto uno de salir en pantalla, y es que ¿quién no va a querer a un gato impecablemente vestido, con chaleco, sombrero de copa y bastón?... eso es algo imposible de no querer.

Esta si es una historia con mucha fantasía, pero que te engancha desde el minuto uno, y te lleva a un mundo no solo lleno de magia, donde los gatos hablan, y tienen su propio reino, sino que además, es una historia llena de significado, donde Haru aprende que es importante ser fuerte y tener una opinión propia, no dejándose llevar por lo que piensan los demás.

Susurros del corazón y Haru se han convertido en dos de esas películas indispensables en mi colección Ghibli, y que las recomendaré encarecidamente a todo aquel que me quiera escuchar.

Bueno, creo que con esta super reseña, super larga, ha llegado la hora de despedirme hasta el viernes, en el que prometo tratar de venir con algo más ligero.


Un saludo enorme a todos desde mí Mundo Mundano, que durante unos días va  a estar “apagado o fuera de cobertura” al trasladarse de lugar a tierras más peninsulares… 

viernes, 12 de septiembre de 2014

Live...

Muy buenas a todos. Llega otro fin de semana, y debemos estar preparados para vivirlo a lo grande, porque pueden ser los últimos días de este “verano atípico” que estamos viviendo, con solecito y posibilidades de ir a la playa, y tumbarnos al sol a disfrutar de un buen libro, como del que os vengo a hablar. Así que, sin más dilación os traigo la reseña de Live, última parte de la trilogía Play, de Javier Ruescas (anteriores reseñas, aquí y aquí

Todos los finales son tristes, precisamente porque sabemos que es el final… y cuando llega, tenemos que ser fuertes, y enfrentarnos a él con la mayor entereza posible, y aunque esa era mi firma intención cuando empecé a leer, nada más haber leído un par de páginas, me di cuenta de que eso no iba a poder ser, porque, la historia de Leo y Aarón se había convertido en parte de mí, y sabía que después de aquí, después de llegar a la última página de su increíble “viaje”, no iba a poder disfrutar de una nueva aventura a su lado.

Este “cierre” comienza con un viaje. Un viaje incitado por el maravilloso y estrambótico Ícaro, el nuevo amor de mi vida literaria, que propone a los chicos viajar, con tres acompañeras, por unas cuantas ciudades de Europa, lejos de Develstar y los paparazzi, y disfrutar del que puede ser su último verano, antes de tener que empezar a enfrentar la vida adulta que tanto han estado posponiendo.


Como siempre, la forma de escribir de Ruescas me ha enganchado desde la primera letras, y ha hecho que me sintiera una más del viaje, viviera cada experiencia a su lado, y acudiera a cada uno de los “conciertos improvisados” que fueron realizando los chicos por el camino.

Si Ícaro me había enamorado tras su aparición en el anterior libro, lo de ahora ha sido como una explosión de amor hacia su persona, que ha llegado a colmarme por completo… sobre todo, desde que “descubrí” que es un completo enamorado de Doctor Who, igual que una servidora, y cada una de sus “frases célebres” y ocurrencias barias, relacionadas con dicho Doctor, hicieron que cada dos por tres, acudiera una sonrisa a mi boca.


En cuanto a los propios Leo y Aáron, por fin encuentran su lugar, y sin querer contaros nada (por eso de no desvelar) os puedo decir que me parece que ambos personajes tienen un final genial, el cual se merecen completamente.

Cuando llegué a las últimas páginas del libro, no pude sino pensar que había perdido algo… un amigo, un compañero. Aunque no os lo lleguéis a creer, lloré como una magdalena, como no había llorado desde que leí Harry Potter y el cáliz de fuego (y sí, me estoy refiriendo a la parte del cementerio)

Creo que este ha sido un gran desenlace para la magnífica historia de Leo y Aáron, y aunque sé que ya no voy a poder volver a vivir una nueva aventura a su lado, sé que, siempre que quiera, los tendré cerca para volver a emocionarme con ellos, como lo he hecho esta primera vez.


Un saludo desde mí Mundo Mundano, donde Aarón, Leo, Ícaro, Emma, Zoe y Selena, vivirán para siempre. 

lunes, 8 de septiembre de 2014

Erase una vez en el País de las Maravillas...

Muy buenas a todos. Antes que nada, pedir disculpas por mi desaparición del viernes, pero es que esto de estar de vacaciones es lo que tiene, que de repente te das cuenta de que tienes mil cosas que hacer, y no llegas a casa sino con ganas de meterte en la cama.

Bueno, pese a todo, aquí estoy otro lunes, y os traigo de nuevo una reseña, como tiene que ser, que para eso estamos aquí. Hoy os traigo la reseña de Érase una vez en el País de las Maravillas, spin-off de Erase una vez (serie de la que ya hablé hace un tiempo).


Érase una vez en el País de las Maravillas es la historia de Alicia, la niña que viajó al País de las Maravillas, y cuyo padre creyó que estaba loca. De mayor volvió para encontrar las pruebas que hicieran que su padre viera la realidad, pero descubrió algo más. Allí conoció el amor, y ahora necesita recuperarlo, así como salvar a sus amigos, y poder volver a vivir en este mundo fantástico, que a veces se mezcla con el mundo de Storbrooke.



Aunque al principio no es que me atrajera demasiado la historia en si (Alicia no es de mis libros favoritos, la verdad… aunque adoro la historia de Disney), y supiera que no iba a tener el placer de ver a muchos de los personajes a los que les he cogido tanto cariñó en la serie original, pensé que sería “algo que ver”, hasta el estreno de la nueva temporada de Érase una vez. Sin embargo, y pese a todo, nada más terminar el primer episodio, ya estaba medio enganchada, y para cuando terminó el segundo, estaba completamente obsesionada con conocer la historia que se escondía detrás de cada uno de los personajes de esta nueva historia.


Quería saber que era lo que había hecho perder a la J de corazones su corazón, que era lo que se escondía detrás de la historia de Cyrus, el genio, o como llegó Jafar a ser tan sumamente retorcido como es ahora mismo.

No estoy diciendo con esto que sea la mejor serie del mundo, ni mucho menos (sobre todo porque, los efectos, al igual que pasa con la original, dejan mucho que desear) pero sí que, al igual que su “hermana mayor”, ha conseguido darle un giro total a los cuentos de siempre, y hacer que te enganches totalmente a la trama y que estés deseando que llegue la hora de ver el siguiente capítulo.

Espero que con esto os entre ganas de conocer la historia… y si no ésta, por lo menos que le deis una oportunidad a la otra serie, porque de verdad os digo que, merecen mucho la pena… ambas.

Un saludo desde mí Mundo Mundano, donde la magia y la fantasía siempre estarán presentes, gracias a tan buenas historias.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Guardianes de la Galaxia...

Muy buenas a todos. Comenzamos la semana (yo con especial ilusión porque es mi primer día de vacaciones XD), y como no podía ser de otra manera, aquí estoy yo para traeros una gran reseña (o por lo menos, eso espero). Creo que es un buen momento para recomendaros un poco de cine de calidad, de ese que vas, y sales super contento, a pesar de haberte dejado “medio sueldo” para pagar la entrada, y es por ello que hoy os traigo la reseña de Guardianes de la Galaxia.

Para todo aquel que aún no lo sepa, los superhéroes están de moda, y aunque no os lo creáis, los antihéroes lo están aún más.

Para todos aquellos que conozcan la historia de los guardianes, sabrán que en realidad, nada tiene que ver esta película con lo descrito en las historias de los comic… sin embargo, si eres como yo, una “inculta total” en este universo de Marvel, creo que, la película, pese a que, como ya he dicho, no tiene nada que ver con la historia “real” (la cual he ido descubriendo poco a poco ahora), veras que es una manera genial de introducirte en este “mundo”, porque, la película es realmente genial, y seguro que te van a entrar ganas de descubrir más sobre cada uno de estos personajes.

La historia en sí que se cuenta en el films es la de Peter Quill, un joven que, tras morir su madre en 1988, es secuestrado de la Tierra por los Devastadores, un grupo de piratas espaciales, liderados por Yunda Udonta. Veintiséis años más tarde, Peter, que se hace apodar Star-Lord, se dedica  a la piratería, y va a robar un orbe que pondrá detrás de él, no solo a Ronan, un despiadado asesino que envía a Gamora, la “hija” del titán Thanos, tras él, sino al propio Yondu, que podrá precio a su cabeza, lo que hará que el mapache cazarecompensas modificado genéticamente, Rocket y el humanoide similar a un árbol, Groot, lo persigan, terminando todos con sus huesos en la cárcel.


Obviamente, como dice la célebre frase: hasta aquí puedo leer, ya que, aunque no os lo creáis, con esto que acabo de contaros, ya llevo como los 20 primeros minutos de película, y eso que solo os quería poner en situación (de todas maneras, merece la pena verlo, porque leer los cuatro datos “inútiles” que os he dado, nada tiene que ver con ver estas extraordinarias escenas en pantalla grande, y con esa increíble banda sonora, ochentera total, que hará que te entren ganas de rescatar tu viejo walkman y las cintas de cassette, y salir a bailar por la calle.

Como podéis imaginar, por lo que he ido diciendo, la película me ha parecido realmente genial, desde el principio al fin (es decir, hasta después de que acabaran todos los créditos, para que me entendáis, y no os levantéis aunque los incomprensivos de las salas de cine, enciendan las luces antes de que terminen los mismos) por lo que no solo la recomiendo, sino que os digo que acudáis al cine ya mismo, y disfrutéis de la misma, porque sé, que os va a encantar (seáis frikis o no), y vais a amar a Rocket sobre todas las cosas…


Espero también que, como a mí, después de ver la película, os entre en gusanillo por conocer la historia real que se esconde detrás de las grandes producciones cinematográficas, y que volváis al origen de todo…corriendo a la tienda de comic más cercana, y pillándoos todo lo que ponga “Guardianes de la Galaxia”, para conocer este fascinante mundo de Marvel.


Un saludo desde mí Mundo Mundano, donde espero poder seguir viviendo eso de “Yo soy Groot” XD…