martes, 31 de agosto de 2010

Se me acumulan las cosas...

El dicho dice: “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Yo llevo semanas diciéndomelo y no poniéndolo en práctica ni a la de tres, y así me va ahora, que se me han juntado un montón de cosas que quería comentar y ahora me toca hacer popurrí intensivo.

El viaje a Lanzarote me fue genial. El ver a la familia siempre es bueno, cuando os lleváis bien, y la verdad es que el tiempo de playa, comiditas, descanso y más comiditas, es bueno siempre.
De mi viaje solo comentar un par de cosas de esas que me gustan mucho.

La primera, como no, va de libros.

Mis padres me regalaron para el viaje el libro de Marian Keyes, La estrella más brillante, libro al que le tenía echado el ojo desde hacía una temporadita, y que cuando finalmente calló en mis manos, fue devorado como hacia tiempo que no devoraba un libro. La historia es muy interesante, así como la manera de contarlo. A cada página que pasa, deseas saber mucho más, quieres conocer cada detalle de la vida de los habitantes de esa casa en el 66 de la calle Star, enamorándote de cada uno de ellos, riendo con sus ocurrencias, y llorando, un poco, por sus preocupaciones y problemas.


Y el problema de estar devorando un libro en un viaje, es que puede acabársete antes de lo previsto, y eso mismo fue lo que me pasó a mí, y a dos días de volverme me vi sin libro y con ganas de leer más.

Así que, aprovechando el paso por Arrecife, busqué una librería a ver que me podía pillar, y para mi sorpresa, calló en mis manos otro libro que hacia tiempo que también tenía ganas de leer, Sushi para principiantes, y que daba la casualidad que era de la misma escritora. Hoy he terminado de leérmelo, y me he dado cuenta, que me gusta mucho esta escritora, la verdad. Este he tardado un poco más en leerlo, pero igualmente me ha encantado, y ha vuelto a provocar en mí, esa sensación de querer saberlo absolutamente todo de sus protagonistas.


Otra de las cosas que me hacen sonreír cada vez que recuerdo el viaje es el hecho de haber podido tener un búho en la mano, con su mirada amarilla penetrante, y he de confesar, que en el momento que lo tuve en la mano, me sentí un poco como si finalmente hubiese podido acceder al mundo de Harry Potter, después de años intentándolo.

Por último, algo que no es que sea muy de Lanzarote, pero que me encantó sobre manera, fue el que mis tíos me llevaran a cenar a un restaurante Japonés llamado Sakura, a la parte de la cinta, algo a lo que nunca había ido y que tenía muchas ganas de probar.



En cuanto a mi vuelta a la isla, lo cierto es que he estado de vaga total y absolutamente. Llevo semanas decidida ha hacer un millón de cosas para aprovechar los pocos días de vacaciones que quedan ya, ante el inminente inicio del curso, y sin embargo, muy pocas cosas he hecho.

Un de esas pocas cosas, sin embargo, ha sido ir a ver Origen finalmente, película que tenía muchísimas ganas de ver, y que no me ha decepcionado en absoluto, sino que me ha dejado con ganas de volver a verla en cuanto pueda un par de veces más, no solo para pillar algunas cosas un poco mejor, entre ellas, el final, como supongo que nos pasará a todos, sino para disfrutar del placer de verla de nuevo, ya que para mí, el mundo del subconsciente y de los sueños, y de los sueños dentro de los sueños, me resulta realmente fascinante.

Finalmente, terminaré esta larguísima entrada, con un par de consejos:

1º. – Leed todo lo que podáis de Marian Keyes, creo que sus personajes os pueden enamorar tanto como a mí.

2º. – Pensad en el mundo de Harry Potter a diario, es mucho más real de lo que uno podría imaginar.

3º. – Comed sushi hasta que os salga por las orejas. Y si podéis ir a comer a un restaurante con servicio de cinta, hacedlo, por que es divertidísimo. En Tenerife hay uno, llamado Osaka, en el Puerto de la Cruz, al lado del Alcampo la Villa, que también tiene tatamis, y mesas normales, y la comida está muy buena.

4º. – Id a ver Origen, que de seguro que os encanta.

5º. – Haced caso al refrán y “No dejéis para mañana lo que podáis hacer hoy”, o como dijo Sam Gamyi “El trabajo que nunca se empieza es el que más tarda en terminarse”, así que manos a la obra y a hacer cosas, que el tiempo se va volando.

Un saludo y un beso enorme desde el País de Nunca Jamás.

domingo, 8 de agosto de 2010

Nana...

Mañana me voy a Lanzarote, y no vuelvo a Tenerife hasta el miércoles 18, así que no creo que vaya a actualizar.

Sin embargo, no quería irme sin hacer una última entrada en el blog, antes de echar el "Cierre por Vacaciones".

Ayer dediqué mi día a terminarme de leer los tomos que tenía atrasados de Nana.

Dios mío, que momento más malo para que la serie se corte el manga. No es que me queje, si la pobre Ai Yazawa esta enferma, es normal que no trabaje, pero la verdad es que el momento para tener que dejar la serie parada, parece haber sido escogido a mala leche.


Ahora ando comiéndome las uñas de las manos, y si llegase, también me comería la de los pies, para saber el por qué a tantas y tantas preguntas que uno se plantea al leer los dos o tres últimos capítulos de la serie.

Necesito saber más, tengo un millón de hipótesis que no hago sino comentar con mi Hachi particular, y no logramos saber si es o no como pensamos, y estas serán preguntas que quedarán sin respuesta hasta que Ai Yazawa decida si va a seguir haciendo la serio o si la va a abandonar definitivamente.


Espero por el bien de mi salud mental, y por el resto de personas que seguimos esta serie, que decida seguir adelante con la serie, por lo menos, hasta darle un final, porque si no me puede dar un ictus o algo así.

Un saludo enorme desde el País de Nunca Jamás, temporalmente trasladado a la isla de Lanzarote.

sábado, 7 de agosto de 2010

Una de pelis...

Cuando me pongo con lo de ver películas, yo soy de las que se pone de verdad.

El jueves finalmente fui a ver Toy Story 3 con mis amigos, y he de decir que salí completamente enamorada de los juguetes, en especial de Woody, algo que ya me venía pasando desde que vi la primera de todas, además de un poco triste, como creo que le ha pasado a la mayoría de la gente, y sin ganas de que hagan ninguna más, porque no quiero volver a pasar por la despedida.


Nunca me ha gustado tener que despedirme de nada ni de nadie, cuando llego al final de algo, siempre me pongo melancólica, me pasa con la gente, con los libros y con las películas, y como era de esperar, con Toy Story 3 estaba cantado que alguna lagrimilla se me iba a escapar, algo normal si pensamos en que en estos días ando un poco más sensible de lo normal en mi.

Vamos, que como resumen de la película, para todo aquel que aun no la haya visto solo diré dos cosas, que son precisamente los que nos pasó a nosotros:

1ª. – Creo que el orden de estas películas, en cuanto a lo fantásticas que son sería, Toy Story, Toy Story 3 y Toy Story 2.

2º. – Saldréis con ganas de jugar una última vez con vuestros juguetes de la infancia.

Ayer tuve un día medio malo, y el dolor de estómago no me permitió hacer demasiadas de las cosas que tenía apuntadas en mi lista de “antes de marcharme a Lanzarote”, así que malita en el sillón decidí aprovechar para ver un par de películas que tenía en la lista, y que gracias a mi segundo proveedor oficial de películas, dado que el primero es mi fantástico novio, que es decirle un titulo, y cinco segundos después ya me la esta terminando de bajar, tenía desde el miércoles en casa un montón de títulos donde elegir.

Decidí comenzar la mañana con Ice Age 3. El origen de los Dinosaurios, que era de esas películas que se estrenó durante el curso y decidí dejar para el verano.


Me gustó bastante, mucho más que la segunda, la verdad, pero es que hay que tener en cuenta que cuando Manny el perezoso se mete en problemas, lo hace por todo lo alto, y el hacer de “mami” de tres tiranosaurios rex, es algo digno de ver.

Al medio día decidí que había llegado el momento de película en familia, y escogí para ello ¿Qué fue de los Morgan?


La verdad es que esperaba mucho más de ella, y aunque tiene un par de golpes que están graciosos, y el final es muy bonito, me decepcionó bastante en cuanto al tema comedia, porque lo cierto es que a ratos parecía más un drama.

Por último, y abandonadas mi madre y yo por mi padre, que se fue a dormir, y mi hermano, que se fue de marcha, decidimos que había llegado el turno de una película de chicas, y dado que me habían dicho tantas veces “¿cómo es que no la has visto?” y, “es una película super bonita” , creí que la película adecuada para el momento era El Diario de Noa, y lo cierto es que no se equivocaban, y además de ser preciosa y un poco triste a veces, hace que sientas esa cosa tan especial que es el amor de verdad.


Vale, sé que no era la mejor película para ponerme a ver en este momento sensiblería total en el que me hayo desde ayer, pero a mi madre le apetecía, y ¡que demonios!, de vez en cuando está bien darle un capricho a las madres, y soltar un par de lagrimitas unidas, como buena madre e hija.

Creo que eso es todo por el momento, y aunque el lunes me voy a Lanzarote y estaré como 9 o 10 días completamente desconectada de la blogosfera, espero actualizar aunque sea una vez más antes de marcharme a mis muy merecidas vacaciones.

Un saludo desde el País de Nunca Jamás, con la vista puesta otra isla, un poco más cercana.