lunes, 3 de marzo de 2014

La pesca del salmón en Yemen...

Antes que nada, quería disculparme por mi ausencia del viernes pasado. Mi primera semana de trabajo ha sido dura, y casi no he tenido tiempo para nada, así que cuando llegó el viernes, no tenía fuerzas ni ganas de encender el ordenador.

Sin embargo, hoy, antes de tener que irme a trabajar, no quería que se me pasara la actualización de hoy, así que aquí estoy, lista y preparada para poner a hablaros sobre una película que me sorprendió gratamente, y que ahora ya está entre mis favoritas. La película en cuestión no es otra que La pesca del salmón en Yemen.

Fred Jones es un miembro del Centro Nacional para el Fomento de la Piscicultura y la consultora Harriet Chetwode-Talbot, representa a un acaudalado jeque yemenita. La historia surge cuando Harriet le pide a Fred ayuda para cumplir la visión del jeque de introducir la pesca del salmón en el país desértico de Yemen. Al principio, Fred rechaza la idea como inviable, sin embargo, la secretaria de prensa del primer ministro, presiona a Fred para que trabaje con Harriet y el jeque para poner en marcha el proyecto, como una historia de “buena voluntad” y cooperación angloárabe para distraer a la población de las malas noticias sobre Afganistán.   


Cuando mi hermano me recomendó esta película, con ese título tan particular, no esperaba, para nada, encontrarme con una historia tan maravillosa como esta, en la que se unen comedia, romance y drama de una manera tan fluida y congraciada, como la vida misma.

La historia en sí misma es magnífica, y me han entrado unas ganas locas de leer la novela en la cual está basada, pero sé que la película es tan absolutamente maravillosa por sus dos protagonistas, Ewan McGregor y Emily Blunt. Llevo muchos años enamorada del fantástico Ewan, y es que me parece un actor realmente fantástico. Verlo en el papel de Fred no ha hecho sino reafirmar lo buen actor que es. En cuanto a mi amor por Emily Blunt es un poco más reciente. Surgió en El diablo viste de Prada, y no ha hecho más que aumentar a lo largo de los años, y al tiempo que descubría más y más películas en las que aparecía, a lo mejor en un papel secundario y prácticamente irrelevante, pero en el que veía lo buena actriz que es y todo lo que me gusta verla delante de las cámaras.

Creo que esta es una gran historia. Es la típica película que no me importa ver una y mil veces, porque cada vez que la veo la disfruto como la primera vez y descubro algún nuevo matiz que se me escapó la primera vez. No es solo que os la recomiende, es que os digo que la veáis cuando antes con todas las letras, y espero que la disfrutéis tanto como yo.



Un saludo desde mí Mundo Mundano, donde ahora mismo, aunque el trabajo se me acumula, espero poder seguir cumpliendo con mis dos citas semanales, pese a que el viernes pasado tuve un fallo, que espero que me podáis perdonar. 

No hay comentarios: