miércoles, 2 de enero de 2013

Las estrellas se pueden contar...


Muy buenas a todos. Hoy es día 2 de Enero de 2013 y esta es la primera reseña del año. Vengo con ilusión y con ganas renovadas de cumplir con mi reseñas todos los lunes, miércoles y viernes, y espero con más ilusión aun seguir viendo cómo crecen mis lectores y leer vuestros comentarios. Estoy segura de que el 2013 va a ser un gran año, porque el 13 es mi número de la suerte, y éste no me puede fallar XD.

Y sin más dilación hoy vengo a hablaros de un poco de literatura de la buena. Hoy vengo a hablaros de Las estrellas se pueden contar.

Alice está en su último curso de instituto y se prepara para la selectividad, sin embargo, a su alrededor pasan otras cosas igual de importantes: el primer amor, la primera vez, los problemas en casa… las cosas no son todas de color de rosa, como ocurre cuando aun somos pequeños y todo nos parece que está bien. Carlos parece ausente, es el típico chico que se sienta atrás en clase porque se siente diferente, siente que no encaja, es tímido y un poco desastre, pero él también se tiene que enfrentar al ser adulto en un tiempo en el que se está mucho más confundido que preparado para afrontarlo.

Las estrellas se pueden contar, llegó a mis manos de las manos de Plexi, con mucha recomendación tanto de ella como de Elwen, y tenía muchas ganas de leerlo, así que cuando lo cogí, lo hice con muchas ganas, y en nada me lo terminé, pero la cosa llego a dejarme un poco decepcionada, y no sé si fue por la expectación o porque la historia no terminó de llegarme.

Las chicas me decían que la segunda parte del libro, la que está contada por Carlos, era mucho mejor que la de Alice, y leí casi corriendo el primer tercio del libro, para poder llegar a disfrutar de  Carlos cuanto antes, sin embargo, al llegar a él, aunque no contaba exactamente lo mismo, las cosas se me hacían repetitivas, y no llegó a emocionarme como yo esperaba.

A lo mejor es eso que dicen de las expectativas que se hace uno, pero al final, esté me decepcionó.

No quiero decir que no sea un buen libro, porque eso sería faltar a la verdad. Lo cierto es que es una gran historia, y a lo mejor en otro momento de mi vida, o en otras circunstancias, o sin tanta expectación habría logrado causar en  mi un mayor impacto. Sin embargo, se ha quedado simplemente en una buena lectura, que no ha dejado demasiada huella en mí.

Espero que al resto de sus lectores sí que haya llegado a causar el mismo entusiasmo con el que las maravillosas Plexi y Elwen me hablaban de él, y que lo disfrutéis más de lo que yo lo hice.

Un beso enorme desde mí Mundo Mundano, donde espero que este 2013 me deparen nuevas lecturas que sí que me lleguen de verdad al corazón.       

2 comentarios:

Leyna dijo...

Lo tengo pero sin leer, a ver cuándo le hago hueco =P

Besoooos =)

Amixam dijo...

Pues si, hazle el hueco, porque la historia en si merece la pena, pese a que a mí me faltó un "no sé qué, que qué se yo"

Un beso guapa