Muy buenas a todos.
Hoy está lloviendo y cuando ocurren este tipo de cosas, lo mejor que
puede hacer uno es coger una manta, una taza de té o café con leche bien
calentita, y un buen libro y ponerse a disfrutar de una de esas historias imborrables,
que nos ayudan a evadirnos de la realidad y disfrutar de un poco de lectura de
la buena.
Así que ahora voy a hablaros de un libro que podéis tener
presente para este tipo de momentos, en los que es bueno tener a mano un buen
libro.

Es verdad que los dos anteriores (aquí tenéis las reseñas de Rubí y Zafiro, por si queréis) habían dejado el listón muy
alto. Que habían conseguido que uno esperara el final con una impaciencia casi
insoportable, y sin embargo este final se queda un tanto corto, en cuanto a las
expectativas puestas en él.
Sin embargo y pese a todo, yo he pasado un buen rato leyéndolo
y disfruté de él, debido a lo mejor a que, después de que tanta gente me lo
pintara tan mal, no tenía tan altas las expectativas como el resto de la gente.

Bueno, lo dicho, para mi ha sido un buen final de saga,
aunque es verdad que podía haber tenido algo más de chicha. Sin embargo, y pese
a todo, recomiendo su lectura porque a estado muy bien.
Un saludo enorme desde mí Mundo Mundano, donde creo que voy
a ponerme con esa mantita, un té y ese buen libro del que os hablaba antes.
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