miércoles, 13 de marzo de 2013

Eternos...


Muy buenas tardes a todos.

La reseña de hoy tiene cosas buena y cosas malas, y aunque no os lo creáis, me es de lo más complicado realizar esta reseña, porque a ratos me gusta y a ratos la odio. A ratos me gustaba el libro y a ratos tenía ganas de tirarlo por la ventana. El libro en cuestión es Eternos, y ahora os voy a dar las razones de porque ese amor odio que siento por él


La historia de Eternos es entretenida y llama la atención, cuando comienzas a leerlo, te apetece saber qué es lo que le va a ocurrir a Haven Moore, y que es lo que le deparará ese futuro tan inmensamente ligado al pasado, pero a medida que vas leyéndolo te vas poniendo de los nervios, y creo que la culpa la tiene, por entero, la traducción de la misma.

El libro fue traducido antes que nada para Mexico, pero Alfagura decidió no revisar esa traducción y lo publicó en España tal cual, y creo que esa es la peor idea que podían haber tenido.

Primero, los Españoles no estamos acostumbrados a cierto uso de palabras o expresiones, y mientras leía me iba poniendo de los nervios, porque expresiones como “abue”, en vez de abuela o “mi mamá” o “mi papá”, en vez de mi madre o mi padre, a mí, personalmente, me hacían salir completamente de la historia (ya no digo nada, cuando leí “Orale” , “mi celular” o “el computador”). No digo que por esto sea una mala traducción, pero es cierto que estas cosas hacen que las historias se alejen de nosotros cuando estamos leyendo. Igual que no entendemos algunos juegos de palabras que no se pueden traducir del inglés, el hecho de encontrarnos con palabras y expresiones típicas de determinados idiomas, nos pueden hacer retroceder en una lectura (igual que no espero encontrar escrito en un libro papa en vez de patata, o chacho, en vez de muchacho, por muy canaria que sea)

Sin embargo, aunque esto me hacía echarme para atrás, no fue lo que más odie de la traducción. Lo que realmente ha hecho que valore de forma negativa el libro ha sido la falta de verbos, preposiciones y sobre todo las frases mal construidas, que no tenían sentido hasta que las leías cuatro o cinco veces, y terminabas cambiándolas de orden y añadiendo otras cosas para que la cosa cobrara sentido.

Otra cosa que me puso realmente enferma es que no parecían saber que cuando uno pone un nombre que comienza por “I”, la conjunción que va delante no puede ser “y”, sino que tiene que ser “e”: es decir, si pones “Haven y Iain” suena fatal, porque lo que realmente tienes que poner es Haven e Iain  (aunque este es un error que he visto en otros libros, y no es solo propio de este)

Bueno, en conclusión: la historia me llamó un poco la atención, pero la traducción me ha hecho tener muchos recelos y no creo que lea los otros dos, si esta es la traducción que nos va a presentar Alfaguara, lo siento mucho.

Un saludo desde mí Mundo Mundano, donde espero que las próximas lecturas sean más estimulantes que esta.

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