miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas?...


Muy buenos días tengan hoy todos. Hoy hago pausa entre mi ajetreada agenda para traeros una reseñita literaria de esas que tanto me gustan. Además, hoy vengo con un género que no es solo nuevo en el blog (creo recordar que no he reseñado nunca nada de este estilo) sino que, prácticamente, es nuevo para mí, y que, he de deciros, aunque cogí con bastante reticencia, al final me ha gustado mucho. Os hablo de la ciencia-ficción y del libro ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas? (Blade Runner)

La ciencia-ficción, como género cinematográfico lo tengo más que asimilado, y no solo eso, sino que es uno de esas géneros de los que me encanta disfrutar, pero, siendo sincera con vosotros, nunca antes había leído nada de este estilo. No por que pensara que no pudiera disfrutar con él, sino porque mi genero favorito es la fantasía, y me he dado cuenta que suelo salir muy poco de este y adentrarme en otro tipo de relatos (lo cual no implica que de vez en cuando lea cosas de otros géneros)

Bueno, a lo que viene la reseña. Hace años vi la película de Blade Runner, y lo cierto es que me gustó bastante, así que, cuando Dani me dijo que leyera el libro, no se me ocurrió decir que no. Al principio me encontré con algo nuevo que para mí no tenía demasiado sentido, y eso que soy de esas que creen en hadas, vampiros, licántropos, brujas y mundos de fantasía, pero esto, no sé porque, me dejó un poco descolocada. Sin embargo, y tras centrarme un poco más, y pensar en que, aunque no tenga costumbre, esto es otro mundo de fantasía, por así decirlo, comencé a cogerle el gusto a la historia, y poco a poco me fui poniendo en la piel  Rick Deckard y de cómo se debe vivir en un mundo asolado por el polvo radiactivo provocado durante la Guerra Mundial Terminal y que ha provocado que la mitad del mundo se vaya de la tierra a otras colonias, que los animales prácticamente hayan desaparecido y que los androides campen a sus anchas por ahí, emulando a los humanos.

Sin embargo, y pese a que en conjunto, la novela me gustó mucho, he de decir que hubieron varios aspectos que no terminaros de hacer mella en mi. Uno de ellos fue, precisamente que, al ser una novela escrita en 1968, Philip K. Dick puso como año de estos sucesos futuristas 1992, y claro, uno, leído esto, no puede llegar a meterse del todo en la historia. Supongo que es una tontería, pero a mí me chocó. Es por esa razón precisamente por la que me gusta que no se determinen las fechas en las novelas, porque así siguen siendo creíbles pasen los años que pasen. Al no poner una fecha concreta, Philip podía haber hecho un futuro probable no sé sabe cuándo, pero al acotarlo a 1992, fecha que pasó hace mucho tiempo, me deja con una especie de “trauma”, y hace que no me llegue a poder creer la historia completamente.


Por otro lado he de decir que, al igual que al comienzo la historia no me llegó a llegar, y se me comenzó haciendo un poco lenta, el final de la misma me dejo un poco patidifusa, y descubrí que, lo que durante la trama de la misma, me había enganchado y encantado, de repente, se quedaba en nada, y volvía a enfrentarme a un final que se me hizo un poco largo y sin sentido.

Pese a estos pocos inconvenientes, en computo general, la historia me gustó bastante, aunque he de decir que me sigue gustando más la película (pese a que se aleja bastante de la historia original) y que aunque recomiendo su lectura, sugiero que, aquellos que no son fans de las historias de ciencia-ficción, mejor se abstengan de pensar si los androides sueñan realmente con ovejas mecánicas o no.

Un saludo enorme desde mí Mundo Mundano, que, pese a todo, no sueña con ovejas mecánicas de ningún tipo.

3 comentarios:

La louve blanche dijo...

Hola!!

La verdad es que la ciencia ficción no es mi género, pero el nombre de este libro llama bastante la atención, es un título tan fuera de lo común.

No se si lo llegue a leer alguna vez, quizas en algún momento decida darle la oportunidad.

Lana Drown (La Biblioteca Encantada) dijo...

Este libro se lo regalamos a Túrin, pero creo que todavía no se lo ha leído, jajajaja. A mí es que la película se me hizo eterna, y eso que la vi con toda mi ilusión porque es de las favoritas de mi padre, pero me gustó tan poquito que no me motiva tampoco leer el libro...

Amixam dijo...

A mi la película si que me gustó, pero es verdad que el libro me lo leí porque Dani me dijo que lo hiciera, sin embargo, he de decir que me llevé una agradable sorpresa y me gustó, pese a que no es mi genero, como le pasa a La louve blanche. Supongo que, de vez en cuando, hay que darle una oportunidad a las cosas, y esto fue lo que hice yo, y la cosa fue bien.

Muchas gracias por los comentarios a las dos