Lo cierto es que hoy no puedo veniros con una buena reseña,
porque si os he de ser sincera, ninguno de los dos libros me gusto demasiado,
por no decir, nada en absoluto. La historia que al principio parecía prometer
(y más cuando me lo habían recomendado encarecidamente), para mi careció de
completo interés, y entre Leo y Emmi aun estoy por ver cual de los dos me cae
peor.
Lo siento, pero la historia, aunque original, para mi,
carece de cualquier tipo de interés, y aunque como he dicho, la forma de
contarlo, por medio de correos electrónicos, puede parecer interesante, llegado
un momento cansa, y más si no te gustan
ninguno de los protas y solo deseas que finalice la historia.
Seguro que os estáis preguntando porque razón entonces, si
no me gustó Contra el viento del Norte, fui de masoca y me leí Cada siete olas, y lo cierto es que,
aunque en un primer momento me trate de justificar a mi misma como que quería
saber como iba a acabar la historia y si la cosa mejora, la verdad es que ahora
que me paro a pensarlo fríamente, aun sigo sin entender porque lo hice.
Siento que hoy la reseña no sea muy agradable, pero es que
lo siento, esta es una “historia de amor” que yo sigo sin creerme, y si no
crees en el amor, ¿en que puedes creer?
Nada, que a mi, personalmente (como siempre digo), estos
libros no me gustaron nada de nada. Sin embargo, os invito a que os forméis vuestra propia
opinión de los mismo y le deis una oportunidad, igual que se la di yo.
Un saludo enorme desde mi Mundo Mundano, detrás del teclado,
pero sin mensajes de amor para desconocidos.