Mi hermano, mi novio y yo decidimos que había llegado el momento de emprender un largo camino que nos llevaría a la Tierra Media, y así junto a un par de amigos, decidimos que era el momento perfecto para vernos la trilogía del Señor de los Anillos en versión extendida, y aunque muchos no lo podáis creer, las vimos las tres, y SOBREVIVIMOS.

Fue muy arduo el camino, pero después de innumerables pizzas, chocolatinas, papas fritas, cuatro botellas de coca-cola, y muchísimas risas después, conseguimos completar una hazaña que comenzó a las 11 de la mañana, y concluyó a la 1:30 de la madrugada.

Después de tanto tiempo, al volverlas a ver, como siempre que se ve una película de este calibre, descubrí algunas cosas nuevas, vi cosas que no recordaba, y me afirmé aun más en que La Comunidad del Anillo es y será siempre mi favorita.

No sé si esto último se debe a que cuando por fin vi la película en cines, en su momento, fue como ver un maravilloso sueño cumplido al fin, después de años de espera, y recordando millones de palabras del fantástico libro de J. R. R. Tolkien, o si simplemente es que el echo del comienzo del viaje sea lo que más me gustaba, pero lo cierto es que sigue siendo mi película favorita de las tres.

Después de un día tan sumamente friki, la perspectiva de volver a la rutina de la facultad, no se me hace tan cuesta arriba.

Espero poder disfrutar de los pocos y escasos segundos que me quedan de libertad, antes de volver a la rutina de la vida universitaria.
Un saludo desde el País de Nunca Jamás, preparando las maletas para volver al Mundo Mundano.
Fue muy arduo el camino, pero después de innumerables pizzas, chocolatinas, papas fritas, cuatro botellas de coca-cola, y muchísimas risas después, conseguimos completar una hazaña que comenzó a las 11 de la mañana, y concluyó a la 1:30 de la madrugada.
Después de tanto tiempo, al volverlas a ver, como siempre que se ve una película de este calibre, descubrí algunas cosas nuevas, vi cosas que no recordaba, y me afirmé aun más en que La Comunidad del Anillo es y será siempre mi favorita.
No sé si esto último se debe a que cuando por fin vi la película en cines, en su momento, fue como ver un maravilloso sueño cumplido al fin, después de años de espera, y recordando millones de palabras del fantástico libro de J. R. R. Tolkien, o si simplemente es que el echo del comienzo del viaje sea lo que más me gustaba, pero lo cierto es que sigue siendo mi película favorita de las tres.
Después de un día tan sumamente friki, la perspectiva de volver a la rutina de la facultad, no se me hace tan cuesta arriba.
Espero poder disfrutar de los pocos y escasos segundos que me quedan de libertad, antes de volver a la rutina de la vida universitaria.
Un saludo desde el País de Nunca Jamás, preparando las maletas para volver al Mundo Mundano.